LA FIESTA EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS

El toque de queda como nueva restricción. A pesar de la nueva medida, se suceden las fiestas privadas y los botellones por España

La fiesta y el coronavirus
El ocio nocturno y la Covid-19

La realidad se impone a la política. Los pésimos datos que baraja España durante esta segunda ola han empujado al Gobierno a decretar un nuevo estado de alarma. Este domingo a las 18.24 horas concretamente, se publicaba en el Boletín Oficial del Estado este decreto extraordinario. Este nuevo instrumento serviría de apoyo a las comunidades para regular la movilidad en su territorio; y una de las grandes novedades es que durante quince días queda establecido lo que conocemos como “toque de queda”.

Esta medida estipula que se restringirá la movilidad desde las 23:00 a las 6:00, aunque se les ha dado un margen a las autonomías para adelantarlo o atrasarlo una hora. Este nuevo marco jurídico, que trata de frenar los contagios comprendidos en la franja de edad de los 15 a los 29 años, deja en el aire varias preguntas: ¿Qué ocurrirá con el ocio nocturno? ¿Y con el próximo puente, que coincide con la celebración de la fiesta americana conocida como Halloween?

Si ponemos la mirada en Madrid, tan solo este fin de semana la policía municipal contabilizaba alrededor de unas 300 fiestas privadas, que no cumplían las condiciones de seguridad ni tampoco de aforo.

Y a pesar de las restricciones a la movilidad en horario nocturno, la madrugada del sábado se desmanteló una fiesta privada en un bar del centro de la capital. Allí los dueños tenían encerradas a 36 personas, con el único objetivo de esperar a que la policía se cansase y eludir así la multa.

Mucho revuelo también en la fiesta del diario El Español, que conmemoraba su quinto aniversario con un evento que congregó este lunes a ochenta personas. Cabe destacar entre las numerosas personalidades, la presencia de políticos y representantes del gobierno como el ministro de Sanidad, Salvador Illa, Inés Arrimadas de Ciudadanos y el líder del PP, Pablo Casado.

Pero estas fiestas no solo se suceden en la Comunidad de Madrid. También este fin de semana, en Sevilla un grupo de agentes se encuentra al abrir el maletero de un coche, el ‘telebotellón a domicilio’. Un vehículo cargado con hielo, bebidas alcohólicas, refrescos y una elaborada lista, para llevar la cuenta del reparto. 

Esta no es la única ocurrencia de los jóvenes para salvar la noche. Se populariza también el llamado ‘bote anticovid’. Ahora los asistentes a las fiestas deberán aportar su alcohol y una suma de dinero determinada que servirá como “fianza” en el caso de ser multados.

A esto se suman las fiestas en los colegios mayores, otro problema que preocupa y mucho, a varias localidades. Valencia, Salamanca y ahora Granada. El municipio andaluz protagonizó un vídeo algo pintoresco donde los estudiantes de un colegio mayor, se saltaban el toque de queda de una forma inusual: por la ventana. Ante las nuevas restricciones, los estudiantes deciden escaparse y volver a sus habitaciones trepando por la fachada del edificio.

Las sanciones por participar en este tipo de eventos oscilan dependiendo de la gravedad del delito. Las más leves alrededor de los 1500 euros mientras que una infracción calificada de “muy grave” podrá ascender a los 600.000 euros. Según ha detallado la policía, en los quince días que ha durado el anterior estado de alarma, las sanciones de esta índole han superado las 3.500, una cifra bastante elevada.