‘La Trinchera Infinita’: de la España profunda a los Oscar de Hollywood

Jon Garaño, Aitor Arregui y Jose Mari Goenaga se unen una vez más para recrear una historia basada en hechos reales, que representará a España como ‘Mejor Película Internacional’

El trío de guionistas y directores que lleva más de veinte años trabajando codo con codo, se han inspirado en el caso real de los conocidos como “topos”. Eran refugiados que trataban de esconderse en recovecos del hogar familiar durante el régimen franquista. Este drama es encarnado por los conocidos actores españoles Blanca Cuesta y Antonio de la Torre como matrimonio.

Los “topos” del franquismo

La película arranca con una persecución que casi no te deja respirar. Los nacionales han llegado a un pequeño pueblo andaluz y uno de sus concejales tiene que darse a la fuga, ese es Higinio Blanco (Antonio de la Torre). Ésta es una de las escenas más impactantes, de esas que te congelan la sangre. Garaño, Goenaga y Arregi recurren incluso a los planos de cámara en mano para generar una atmósfera de suspense e intriga durante toda la secuencia. Un tramo que dura aproximadamente una media hora y es el más contundente en términos de puesta en escena.

Fotograma de la película

Los nacionales quieren acabar con él y la única salida que le queda es refugiarse en un agujero que había creado en el interior de su casa a esperar. Lo que ahora conocemos como confinamiento, pero llevado al extremo. No fue el único. Fueron muchos los que, como Higinio Blanco, trataron de salvar la vida escondiéndose en sus propias casas durante la guerra.

El ritmo baja y la mirada de la película se torna hacia el matrimonio y como el paso del tiempo les afecta como pareja. Desde este punto hasta el fundido a negro, veremos a la pareja sufrir lo indecible y como su amor se impone a todos los obstáculos de su alrededor.

Tráiler «La trinchera infinita»

Por ponerle un pero al metraje, quizás el sonido o el acento cerrado hace que sea difícil seguir algunos diálogos. Además, en algunas fases de la película no se termina de transmitir como van pasando los años, los 33. Aunque gracias a la presencia de otro de los personajes se puede matizar un poco que han ido pasando las décadas.

El dolor interno

Cabe destacar tambien la evolución de Higinio, prisionero en su propia casa, condenado a vivir emparedado y obligando a los suyos a construir una vida de mentiras a su servicio.

Los directores de la ‘Trinchera Infinita’ muestra un digno manejo de las emociones. Lo vemos en uno de los personajes, un vecino cercano al matrimonio. Él representa la sombra del enemigo del pasado y reaparece en una escena especialmente tensa. Pero cualquier posibilidad de caer en un mensaje adoctrinador se deja de lado. Aquí priman las emociones de los personajes para, a su manera, contar la historia de esos españoles que tuvieron que vivir en la sombra.

Un mimo, un gusto y un cuidado del trabajo que se refleja a la perfección en el metraje. La ambientación te transporta totalmente a la España del año 1936, hasta el punto de sentir la angustia del protagonista en cada una de sus respiraciones desde el agujero.

En resumidas cuentas

Estremecedora, vibrante, agónica y a la vez brillante. ‘La trinchera infinita’ probablemente sea la mejor película de Garaño, Goenaga y Arregi hasta la fecha. No es para menos dado que los protagonistas Blanca Cuesta y Antonio de la Torre bordan sus personajes. Una decisión muy acertada y completamente recomendable para echar un vistazo a un hecho poco tratado en el cine español.