Muere Maradona, «El Pelusa», el ídolo, el D10S

Diego Armando Maradona era mucho más que un futbolista. Era un ídolo, una marca, un personaje que ha vivido el éxito más dulce en lo futbolístico y el más amargo fracaso en lo personal, pero sobre todo, un dios del fútbol para sus admiradores: «El Pelusa», la zurda prodigiosa,el eterno 10 de Argentina.

Nacido el 30 de octubre de 1960 en el seno de una familia humilde, Maradona comenzó a forjar su estilo con el balón en las calles de Villa Fiorito, uno de los barrios más pobres de la periferia de Buenos Aires. Como él mismo dijo en su libro Yo soy el Diego de la gente: «En Villa Fiorito si se podía comer se comía, sino no». Por eso, desde niño, Diego vio el fútbol como una forma de salir de la pobreza y desde los 11 años comenzó a forjarse como jugador en las categorías inferiores del Argentinos Juniors.

Maradona debuta con el Argentinos Junior

Sin embargo, a los 16 años, todos podían ver que Diego era una diamante en bruto, que tenía la madera para convertirse en una leyenda del fútbol y a esa corta edad pasó a jugar en el primer equipo del Argentinos Junior. Todos, menos César Luis Menotti, el seleccionador de Argentina por aquel entonces que decidió no convocar al ya conocido como «El Pelusa» para el Mundial de Argentina de 1976.

Este, fue el primer mundial que ganó la Albiceleste y Maradona no participó en él, una espina que se clavó en su corazón y que no se sacó ni siquiera ganando el Mundial Sub-20 de Japón de 1979. Ese año, no pudo ser el ídolo de Argentina, y el joven Maradona no sabía que tendría más oportunidades para convertirse en leyenda. Por eso, para demostrar la calidad que sabía que tenía se fue a uno de los mejores equipos del país, al Boca Junior, con el que ganó la liga en el año 1981.

Maradona con la equipación del Boca Junior, 1981

A partir de aquí viene una época convulsa en la carrera del «Pelusa» En 1982 por fin fue convocado por su selección para el Mundial de España, pero Argentina ni siquiera pasó de la segunda fase de grupos y Maradona se llevó una de las mayores decepciones de su carrera. Ese mismo año el argentino fichó por el F.C. Barcelona pero, en contra de lo que todo el mundo pensaba, Maradona pasó por el equipo sin pena ni gloria pese a ganar una Liga, una Copa del Rey y una Supercopa. Las lesiones, las polémicas y sus primeros escarceos con las drogas, sus gran adicción y su gran error, eclipsaron a un astro que consiguió rendir el Bernabéu a sus pies y salir ovacionado del equipo rival.

Sin embargo, la carrera del 10 despegó justó cuando abandonó el equipo español, cuando en 1984 llegó al Nápoles, un equipo mediocre que pintaba poco en la liga italiana y del que poco se esperaba. Sin embargo, Maradona lideró a este humilde equipo y lo llevó a la victoria. Gracias al Argentino, un débil Nápoles, consiguió ganar dos Ligas, lo que hizo que en la ciudad italiana se reverenciara al «Pelusa» casi como un Dios. Aquí, nace la leyenda.

Maradona toma la Copa del Mundo. Mundial de México 1986

Pero el mito llega en el mundial de de 1986, el de México, el de Maradona. El Argentino guía a una Albiceleste sin grandes figuras y con un juego sin calidad hasta la Copa del Mundo. Algunos podrían decir que el momento más importante de este partido es la final, ese Argentina-Alemania. Pero sin duda, para los argentinos, el momento cumbre fue cuando la Albiceleste, de la mano de su 10, consiguió vencer a su eterno rival, Inglaterra. Tras perder la Guerra de las Malvinas, los Argentinos consiguieron derrotar y humillar a Inglaterra sobre el campo. Maradona consiguió doblegar a la selección inglesa con su mítico gol: su Mano de Dios, ante las protestas eso sí de los ingleses. Con esto, Maradona consigue forjar una religión en torno a su persona: Él es el dios, los argentinos y napolitanos los acólitos y el fútbol su credo.

Vídeo del gol «La mano de Dios», Argentina-Inglaterra, Mundial de México de 1986

Pero a partir de aquí, a partir de 1990, solo hubo decadencia para el argentino. El mundial de Italia fue casi una tortura para «El Pelusa» que acabó siendo pitado por aquellos que años antes le adoraban. Del mundial de Estados Unidos, el de 1994 se tuvo que retirar tras dar positivo en un control antidrogas y en este punto, ya era prácticamente obvio para todo el mundo que Maradona estaba enfermo, había caído en la drogadicción. Del Nápoles pasó al Sevilla, de nuevo, sin ser recordado más que por sus filigranas con una pelota de papel y finalmente, en el 97 volvió a casa, al Boca Junior. Era un hombre consumido por las drogas, y no le aportó mucho al equipo, pero quería retirarse en casa, y así lo hizo.

Aquí acaba la carrera futbolística de Maradona, pero no sus escarceos con las drogas ni su participación en escándalos. El astro Argentino pasó por varias clínicas de desintoxicación, una de ellas en Cuba, donde se sentía como en casa acogido por el hombre al que quería como un padre: Fidel Castro. También pasó por una clínica psiquiátrica, se sometió a varias intervenciones por una miocardía y a una reducción de estómago. Además, se vio envuelto en varios escándalos: drogas, alcohol, fiestas con menores, malos tratos…Sin embargo, Argentina, que seguía considerándolo un dios, no dio la espalda a Maradona y «El Pelusa» se convirtió en el entrenador de la Albiceleste, aunque como en tantas otras ocasiones de su vida…pasó sin pena ni gloria por el puesto.

Diego Armando Maradona junto a Fidel Castro

Finalmente, Maradona nos abandonó el 25 de noviembre de este año, a los 60 años de edad. El ídolo del fútbol murió de un infarto, pero ya llevaba semanas en el hospital tratándose de su síndrome de abstinencia. Pese a su adicciones, sus escándalos y sus lesiones, el mundo del deporte ha preferido recordar a Maradona por lo que ha significado para el fútbol y no por su amarga vida personal. Y grandes nombres del deporte español como Iker Casillas, Rafael Nadal o Pau Gasol le han dedicado emotivas despedidas en Twitter. Pero los que más han llorado su muerte han sido sin duda sus incondicionales, esos que finalmente se han dado cuenta de que su D10S, era mortal.

https://twitter.com/IkerCasillas/status/1331637827499663360