Londres y Bruselas, cerca de un acuerdo ‘post Brexit’

La UE y el Reino Unido pactan un mecanismo para regular sus futuras relaciones comerciales que garantiza la toma de represalias si una de las dos partes se lleva a cabo una competencia desleal

Los equipos negociadores de la Unión Europea y del Reino Unido se enfrentan hoy al último tramo hacia el acuerdo. Han puesto fin a las tensiones y discordancias que les impedían avanzar desde hace más de un mes. Así lo afirma el jefe del equipo negociador de la UE, Michel Barnier: “Vamos a dar todas las oportunidades a este acuerdo, que todavía es posible”.

Bruselas y Londres, así, han pactado ya el que será mecanismo que regule el acuerdo. Este garantizará la adopción de represalias comerciales en caso de que una de las dos partes se convierta en una competencia desleal para la otra. El regateo de las cuotas pesqueras sería ya el último obstáculo para finalizar con éxito los casi 11 meses de negociación a dos semanas de que expire el plazo.

La inminencia del acuerdo ha despertado incertidumbre en Bruselas, donde la semana pasada se daba por perdida la posibilidad de acercar posiciones. Ante esta perspectiva, la Comisión Europea llegó a aprobar el pasado jueves proyectos legales para introducir medidas de contingencia que el 1 de enero, fecha en la que Reino Unido ejecutará el Brexit, que evitasen el caos fronterizo y la parálisis del sector aéreo, ferroviario y del transporte por carretera.

Sin embargo, el domingo, la reunión telefónica entre la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el primer ministro británico, Boris Johnson, disipó toda duda de los equipos negociadores. Además, la cercanía del posible pacto ha añadido optimismo a las delegaciones de los diferentes países. Pese a ello, fuentes europeas advierten de que el tratado aún no está cerrado y que todavía puede variar hasta final de esta semana.

Un acuerdo ‘in extremis’

El acuerdo debe lograrse y ratificarse en el club comunitario y el Parlamento de Westminster antes de fin de año, pues el 1 de enero la legislación comunitaria habrá dejado de aplicarse en territorio británico y el Reino Unido se habrá convertido en un país tercero.

Si no lo consiguen, las dos partes pasarán a regirse en sus intercambios comerciales por los requisitos arancelarios más generales y menos favorables de la Organización Mundial del Comercio.

Preocupación española

Pese a los datos positivos para diferentes potencias, la situación comercial a la que se enfrentará España tras el Brexit será muy complicada. Esto se debe, según un informe del Banco de España, a que «la exposición al Reino Unido es notablemente superior a la que mantienen las otras grandes economías del área del euro frente a la economía británica, en términos tanto comerciales como financieros” .

De hecho, España será el país más afectado de la Eurozona. Depende de su relación con Reino Unido tanto por sus lazos financieros como por el turismo, al que los británicos aportan cada año 14.000 millones de euros. Por otra parte, las exportaciones de bienes y servicios españolas al país isleño suponen alrededor del 10% del total, que representa el 3,4% del PIB español.