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¿Qué vida habrá después del Brexit?

@montse-cerro // @MontseCerro02

Fuente: The Conversation

A partir del próximo 1 de enero del 2021 se hará efectiva la salida de Reino Unido de la Unión Europea. Pero va finalizando diciembre y aún no hay un acuerdo para llevar a cabo un Brexit moderado, con acuerdos para no entorpecer la vida ni de los británicos ni de los europeos residentes en el país británico

Cómo se ha llegado a esta situación

En 1973 Reino Unido pasó a formar parte de la Comunidad Económica Europea, pero tan solo dos años después el Gobierno laborista de Harold Wilson, planteó la primera consulta sobre Europa a los británicos. A la pregunta “¿piensa usted que Reino Unido debe permanecer en la Comunidad Europea?”, el 67% de los votos fueron a favor de permanecer en Europa.

Pero ya entonces se puso la primera piedra y se puso por primera vez sobre la mesa la posibilidad de no estar dentro del Mercado Común europeo.

Desde la década de los 70 hasta hoy han pasado cuarenta años en los que Londres cada vez se ha mostrado más reticente a la integración entre países comunitarios.

Cuando llegó Margaret Thatcher al poder, el país no pasaba por su mejor momento y a la crisis y el desempleo se le unía las continuas protestas de los británicos. Así lograron la “devolución” británica, de sus socios europeos, un reembolso anual como parte de su contribución a las finanzas comunitarias destinado a compensar su uso menor de las ayudas agrícolas. El sucesor de Thatcher consiguió que el país quedara exento de la implantación de la nueva moneda, el euro.

Pero fue el conservador David Cameron, Primer Ministro desde 2010 hasta 2016, el que realizó el referéndum sobre la permanencia en la Unión Europea.

Reino Unido fue a las urnas el 23 de junio del año 2016 para decidir sobre su futuro en la Unión. La participación fue del 72%, de los cuales casi el 52% decidió que querían poner fin a la relación entre Londres y Bruselas. Pero tras la dimisión de Cameron, Theresa May es la encargada de cumplir con lo votado, realizar un Brexit en su país.

Aunque tampoco será ella la que firme la ruptura definitiva el próximo 31 de diciembre, ya que el 24 de mayo de 2019 May presentó su dimisión tras casi tres años al frente del Gobierno y después de intentar tres veces que Westminster respaldara su acuerdo con Bruselas.

Finalmente, el que le precede en el cargo es el conservador Boris Johnson, ex alcalde de Londres y ex ministro de Exteriores.

De qué manera afecta la ruptura UE-UK

En 2017 hubo un primer acuerdo entre Jean-Claude Juncker, por parte de la Unión Europea, y Theresa May, de Reino Unido, donde se garantizaron los derechos de los ciudadanos europeos en el país. Además, también se firmó que no habría una frontera dura entre Irlanda e Irlanda del Norte.

Miles de europeos que se encuentran en el país británico están viviendo momentos de incertidumbre. Jordi Edo es de Castellón y llegó a Londres el pasado mes de septiembre, ahora trabaja en la tienda JD Sport y se muestra algo preocupado con lo que pasará a partir del 1 de enero “estoy en vilo por lo que pueda pasar, nadie nos dice nada y ni siquiera sé si podré ir al médico una vez Reino Unido salga de la Unión Europea”.

Como Jordi miles de europeos están preocupados y aseguran «que nadie les informa de nada».

Fuente: Parlamento Europeo

El ministro del Interior británico, Brandon Lewis, dijo a la BBC “queremos que esos ciudadanos europeos se queden, juegan un papel sumamente importante. Contribuyen enormemente no solo con nuestra economía, sino también con nuestras comunidades”.

Además, Reino Unido también deberá gestionar acuerdos en áreas donde se requiere cooperación, como son: orden público, intercambio de datos y seguridad; normas de aviación; acceso a aguas de pesca; suministro de electricidad y gas; licencia y regulación de medicamentos.

El tema de la pesca es importante ya que es uno de los grandes obstáuclos desde el inicio de las negociaciones. Reino unido estaría a favor de dar un periodo de transición donde la flota europea pueda faenar en sus aguas, pero al pasar ese tiempo habría que negociar anualmente las cuotas. Esto es algo que no convence a la Unión, que lucha por un acuerdo a largo plazo.

“Gracias al acuerdo de retirada entre la Unión Europea y el Reino Unido, los ciudadanos de la UE que llegaron al Reino Unido antes del final del período transitorio, podrán solicitar un nuevo estatus de residencia en base al Derecho del Reino Unido en materia de inmigración” aclara Daniel Oliva, profesor en el área de Derecho Internacional Público en la Universidad Carlos III de Madrid.

Y también explica que “para llevar esto a cabo el gobierno de Reino Unido ha establecido un sistema de registro de los ciudadanos de la Unión Europea, que se basa en el mismo acuerdo de retirada entre el Reino Unido y la UE”.

Panorama actual

Se agota el tiempo establecido como ‘periodo de transición’ en tan solo unos días. Con la llegada del año nuevo Reino Unido y la Unión Europea separan definitivamente sus caminos.

El próximo domingo se ha establecido como fecha clave para alcanzar un acuerdo comercial, ya que abandona la unión aduanera y el mercado único.

Las opciones son: que se cerrase un pacto común este domingo día 27 y por lo tanto se activaría el procedimiento para su ratificación en el Parlamento Europeo en un pleno extraordinario los días 28 y 29 de diciembre; llegar a un acuerdo en estos días pero no quedaría margen para que fuese ratificado en tiempo y forma, por lo que entraría en vigor un acuerdo provisional que el Parlamento Europeo lo ratificaría a mediados de enero; y la última posibilidad, es que Londres y Bruselas no superen sus diferencias y no haya acuerdo, lo que generaría un caos en el trasporte, escasez de algunos productos en Reino Unido y la imposición de aranceles a todos los productos británicos fuera de sus fronteras.

Lo ideal sería que llegaran a un entendimiento común para un pacto de libre comercio, que permitiría que los bienes británicos circulasen por la UE sin chequeos ni cargos adicionales.

Habrá que esperar al domingo para conocer qué sucede finalmente en esta dura relación entre Londres y Bruselas, y ver cómo afecta todo esto a los ciudadanos británicos y europeos.