¿En qué consiste la fecundación in vitro?

Desde que en 1978 viniera la mundo el primer bebé (Louise Brown) concebido gracias a la fecundación in vitro, más de seis millones de personas han nacido debido a esta técnica.

Los artífices de este tratamiento pionero fueron el ginecólogo Patrick Steptoe y el fisiólogo Robert Edwards. 

Fuente: Pimkie en Flickr
Fuente: Pimkie en Flickr

Existen varios supuestos en los que se puede recurrir a esta técnica de reproducción asistida:

-Por obstrucción de las trompas de Falopio.

-Por alteraciones en la ovulación.

-Cuando la mujer sufre endometriosis.

-Cuando existe un riesgo de transmitir alguna enfermedad a su descendencia.

-Cuando se dan alteraciones en la calidad y cantidad de los espermatozoides.

-En parejas donde uno de ellos tiene una ligadura de trompas y/o vasectomía.

-En parejas con problemas inmunológicos incompatibles.

-En casos de esterilidad de origen desconocido.

-Cuando otras técnicas de reproducción asistida no han tenido éxito.

-En mujeres sin pareja masculina.

 

¿En qué consiste exactamente la fecundación in vitro?

Se trata de extraer una serie de óvulos que han sido obtenidos a través de una estimulación en los ovarios. A continuación se fecundan estos óvulos con los espermatozoides y dejar el embrión ya fecundado dentro del útero materno.

¿De dónde proceden los óvulos y los espermatozoides? Ambos pueden extraerse de diferentes orígenes. Pueden ser:

Fuente: Benoit Champagne en Flickr
Fuente: Benoit Champagne en Flickr

-Óvulos propios y espermatozoides de la pareja

-Óvulos propios y espermatozoides de un donante

-Óvulos de un donante y espermatozoides de la pareja

-Óvulos de una donante y espermatozoides también de un donante.

Otra técnica de reproducción asistida muy común en la actualidad es la inseminación artificial, que a menudo se confunde con la fecundación in vitro. Sin embargo, las diferencias son notables.

La inseminación artificial es un proceso más sencillo que la fecundación in vitro, en parte porque la fecundación ocurre dentro del útero, donde se ha introducido previamente el semen. En el caso de la FIV sin embargo, se extraen primero los óvulos, se fertilizan en el laboratorio y luego se introducen en el útero.

Aunque el embarazo no se asegura al cien por cien nunca, las posibilidades de éxito tampoco son las mismas en ambas técnicas. Mientras que la FIV tiene unas posibilidades de éxito del 60%, la inseminación artificial la tiene de tan sólo un 15%. Sin embargo, el coste económico es menor en la inseminación que en la fecundación.

 

 

 

Fotografía de Etolane

La fórmula para que tu bebé se duerma

Conseguir que los más pequeños se duerman es un auténtico quebradero de cabeza para muchos padres. Miles son las fórmulas para intentar que los niños concilien el sueño: cantarles una nana, pasearles en carrito, hasta incluso ponerles el sonido de una aspiradora. Pero parece que ya hay una solución.

“El conejito que quiere dormirse” es el título del cuento del psicólogo sueco que ha revolucionado la literatura infantil. El autor  Carl- Johan Forssén Ehrlin, al ser padre decidió escribir un libro para ayudar a que los niños se duerman.

Fotografía de Pavel Venegas. Flickr
Fotografía de Pavel Venegas. Flickr

El éxito está en la forma de leerlo y en los mensajes inconscientes que envía al bebé. Además incluye ciertas indicaciones que se deben hacer durante su lectura, como bostezar varias veces. Palabras como duerme, sueña o relaja se repiten infinidad de veces en apenas 26 páginas. Personajes como el “conejito Carlitos”, el “búho de ojos pesados” o el “caracol durmiente” acompañarán al niño durante el relato.

“El conejito que quiere dormirse” puede ser la fórmula perfecta para que tú bebé se duerma.