La leyenda de Papá Noel

Existen muchas versiones de quién era Papá Noel y de dónde procede su leyenda.  “Es un invento de la Coca Cola“. Esta es la teoría más extendida. Pero esto no es del todo cierto.

La historia de Papá Noel es mucho más antigua de lo que se cree. Y por supuesto, más antigua que la Coca Cola.

Uno de sus muchos orígenes es la historia del obispo Nicolás de Bari, un sacerdote cristiano de origen griego del siglo IV.

Cuenta la leyenda que este sacerdote repartió en secreto oro a unas jóvenes que no tenían dinero para casarse. Una noche entró por la ventana de su casa y les dejó el oro en los calcetines que tenían secando en la chimenea.

Anuncio de Coca Cola de 1931. Fuente Miel Van Opstal en Flickr
Anuncio de Coca Cola de 1931. Fuente Miel Van Opstal en Flickr

Con el paso del tiempo, esta historia fue pasando de generación en generación. Se fue creando así, poco a poco, la figura de Santa Claus o Papá Noel.

Al principio era representado vestido de blanco y verde (colores con los que se identificaban los sacerdotes).

Pero más tarde se le comienza a representar de blanco y rojo. Muchos creen que este cambio se produjo gracias a un anuncio de Coca Cola en 1931. Sin embargo, años antes varios dibujantes ya lo habían representado de esta manera.

Sea como sea, el mito actual cuenta que Santa vive en las proximidades del Polo Norte, junto a su esposa, la señora Claus y los elfos que le ayudan a fabricar los juguetes y regalos.

Cuando ha fabricado todo lo que los niños, y no tan niños, le han pedido en sus cartas lo guarda todo en un saco mágico. Llegada la noche del 24 de diciembre, se recorre el mundo en su trineo mágico tirado por renos mágicos, dirigidos por Rudolf, quien ilumina el camino con su nariz roja y brillante.