El Getafe CF contra la voilencia en el fútbol base

El Getafe CF ha creado una “Escuela para padres” con la que intentan erradicar la violencia que cada semana se ve en los campos de fútbol base de España.

Cada fin de semana cientos de niños en España se visten de ilusión por volver a calzar las botas, por hacer lo que más les gusta. En muchas ocasiones, esa felicidad se ve truncada por un grito, un gesto o un insulto. En otras, por un puñetazo, una patada o una pelea. A veces se desvanece por completo cuando ven que su padre, su héroe, su ejemplo a seguir, es quien alza la voz contra el árbitro, alguno de sus compañeros o contra él mismo.

Ante las imágenes de violencia que llegan desde los terrenos de juego de distintos puntos de España, cada vez son más las entidades deportivas que apuestan por fomentar los valores del fútbol desde las categorías inferiores. El Getafe es uno de ellos. De la mano de Sergio Pachón, exjugador azulón, y José Antonio, psicólogo de la Escuela de fútbol del Getafe CF, el club ha puesto en marcha una “Escuela para padres”, en la que tratan de concienciar sobre la importancia del entorno para un correcto crecimiento futbolístico de sus hijos. Todo lo que los padres, entrenadores y familiares hacen tiene repercusión inmediata en los niños, quienes, como apunta José Antonio, “copian casi cosa que hacemos”.

Tan importante es este hecho que, desde que comenzaron el pasado 29 de septiembre, hay una frase con la que inician siempre: “el padre le dice al niño que tenga cuidado por donde camina. El niño le responde: ‘ten cuidado tú, recuerda que yo sigo tus pasos’”, explica SergioPachón. En esta escuela para padres, exjugador y psicólogo, mientras los pequeños entrenan, proyectan vídeos, noticias e imágenes en las que los familiares ven y opinan sobre varias agresiones en los campos de fútbol. Durante las charlas consejan a los padres, abuelos y amigoss la conducta que deben seguir para ayudar a los pequeños y hacen hincapié en la influencia que la figura materna y paterna tienen sobre el niño. De momento se dedican en exclusiva a los prebenjamines, una categoría en la que aún no compiten. “ De hecho no damos ni resultados ni clasificación. Nos lo quedamos nosotros para que los padres no tengan la ambición de sólo ganar. Intentamos inculcar que el jugador se fije solo en su entrenador y que los padres, lo único que hagan, sea apoyarles para que ellos disfruten” añade el exjugador azulón.

Para Sergio Pachón el ambiente en el que se educan y crecen los chavales también es clave para ayudarles a alcanzar su meta en el mundo del fútbol. Después de dar guerra durante 20 años por los terrenos de juego y , más concretamente, tras su paso por el Fuenlabrada, ha “podido dedicarle más tiempo al fútbol base y me he dado cuenta que el gran problema no está en los niños ni en la formacion, si no en el entorno”. Por ello, se lanzó a este proyecto, para concienciar de lo importante que es la base para un futbolista profesional: “es un objetivo que tenemos que conseguir, porque formar a un niño para que sea bueno, o no, va a depender de muchas circustancias”.

Los entrenadores también juegan un papel muy importante en este “ambiente correcto” que desde el Getafe intentan inculcar. Según el psicólogo del club, “ hay que tener en cuenta que algunos entrenadores, y nosotros damos mucha importancia a esto, convierten agun partido en campo de batalla, a base de gritos a sus jugadores, reproches…ejercen presión excesiva”. Esa presión puede conllevar a malos resultados dentro del terreno de juego, pero también pueden afectar al niño en otros ámbitos de su vida personal. Esta coacción se acaba convirtiendo en autopresión, hasta el punto que hace que se resienta el rendimiento en la escuela, “algo bastante frecuente”.

Están equivocados quienes creen que las imágenes que ven en televisión, o las noticias que leen en la prensa, sobre las conductas agresivas en los terrenos de juego son algo puntuales. “Es un fenomeno que hemos visto que va creciendo según pasan las temporadas”, afirma el psicólogo. “En la escuela intentamos explicar que no son momentos puntuales”, corrobora Pachón. “ En cada campo de España se viven estas situaciones y son las que hay que erradicar porque no hace ningún bien a los niños ni al fútbol en general”, añade.

Muchos padres quieren que su hijo sea el más popular, el mejor, quien destaque. Quizás, dejándose llevar por la vida que los medios proyectan, quieren tener una estrella en casa. O quizás piensan que la tienen. Los niños hacen lo que les hace felices, por eso, desde el Getafe animan a los padres a que lo único que hagan cuando acaba el partido sea preguntarle al niño si lo han pasado bien, si se han divertido. “Con eso sería suficiente. Todo se resume a que queremos ver a nuestros hijos felices haciendo lo que les gusta. Ellos han decidido jugar al futbol. Dejemos a los niños que cometan errores y aprendan de ellos, que se equivoquen y que acierten por ellos mismos. Ya se verá si tienen cualidades para seguir progresando o simplemente para disfrutar. Pero que se queden con los valores que les van a servir también para su vida diaria”, concluye Pachón.

En la escuela de padres del Getafe enseñan a los padres a que deben premiar el esfuerzo y el trabajo de sus hijos. Los padres son los ejemplos más cercanos de conducta, pero las estrellas del fútbol y del deporte son también un espejo en el que mirarse, el futuro que quieren conseguir. Los niños copian las celebraciones, la forma de vestir y los peinados. Pero también los gestos, los insultos, los desprecios. Mientras los niños sigan viendo noticias de comportamientos violentos en las gradas, en los futbolistas, es una influencia que no va a ser fácil contrarrestar.

Fotografía de Etolane

La fórmula para que tu bebé se duerma

Conseguir que los más pequeños se duerman es un auténtico quebradero de cabeza para muchos padres. Miles son las fórmulas para intentar que los niños concilien el sueño: cantarles una nana, pasearles en carrito, hasta incluso ponerles el sonido de una aspiradora. Pero parece que ya hay una solución.

“El conejito que quiere dormirse” es el título del cuento del psicólogo sueco que ha revolucionado la literatura infantil. El autor  Carl- Johan Forssén Ehrlin, al ser padre decidió escribir un libro para ayudar a que los niños se duerman.

Fotografía de Pavel Venegas. Flickr
Fotografía de Pavel Venegas. Flickr

El éxito está en la forma de leerlo y en los mensajes inconscientes que envía al bebé. Además incluye ciertas indicaciones que se deben hacer durante su lectura, como bostezar varias veces. Palabras como duerme, sueña o relaja se repiten infinidad de veces en apenas 26 páginas. Personajes como el “conejito Carlitos”, el “búho de ojos pesados” o el “caracol durmiente” acompañarán al niño durante el relato.

“El conejito que quiere dormirse” puede ser la fórmula perfecta para que tú bebé se duerma.

¿Somos adictos a los móviles?

La tecnología, y especialmente los móviles, se han convertido en parte de nuestras vidas. Dependemos de ambos para la mayoría de nuestras tareas cotidianas y esto a veces nos puede crear problemas, sobre todos si llegamos a convertirnos en adictos y la dependencia que tenemos de ella es excesiva.

La aparición de los teléfonos inteligentes ha impactado en la sociedad de manera positiva. La innovación tecnológica ha mejorado la vida de las personas. Las comunicaciones son más sencillas y han desaparecido las barreras de espacio y tiempo.

little-girl-using-mobile-phone-Fuente Witthaya Phonsawat
Bebé usando un teléfono móvil. Fuente: Witthaya Phonsawat en FreeDigitalPhotos.net

Pero no todo es positivo. La tecnología también tiene sus inconvenientes. El más relevante es la adicción a la que podemos llegar si no usamos correctamente la tecnología. Como cualquiera, es difícil tanto de diagnosticar como de reconocer por el propio afectado, pero debemos tener cuidado y ser conscientes  de que estamos ante un “arma” muy potente.

Hay que tener especial cuidado con los más pequeños porque no sólo los adultos llegamos a abusar de la tecnología. Cada vez son más los niños que se pasan horas y horas jugando con los móviles, tablets, ordenadores o consolas, olvidándose del mundo que les rodea.

Los expertos recomiendan que no se deje a los niños menores de seis años que dispongan y/o usen la tecnología ellos solos, porque eso les puede llevar a un problema de dependencia. Pero también les puede influir a la hora de relacionarse con el resto de niños de su edad.

En definitiva, solo de nosotros mismos depende que nos convirtamos en adictos o no, ya que, como seres racionales que somos, debemos saber dónde está el límite.